Volver al job.
Durissimo.
Creí que con la herencia de mi padre, si, aquél que nunca nos dió nada en vida, bah! En mi caso me dio cositas usadas re convenientes cuando estaba formando familia allá por inicios de 1997 que agradezco un montón.
Yo me quedé con el gesto sanador, no con la traumática historia familiar de abandono de las responsabilidades que tuvo para con mi madre y el hermanito que me tocó.
Ese sillón de pana azul eléctrico que era viejo, lo sabía, pero estaba impecable pues lo había mandado a retapizar en esos años previos. Plus la lámpara de pie de estilo español, de hierro forjado que me pareció un tesoro, de la época en el que habían formado familia con mi madre.
Sin embargo el tipo, que nunca nos había dado (casi) nada en la vida, ese verano de 1997 de un calorón increíble, no solo vino a la clínica a conocer a Laila, su 1era nieta, a quien nunca le dió pelota luego y hasta mostró celos a sus padres (con este evento serían orgullosxs bisabuelxs), sino que nos regaló cositas para el hogar que nos habían facilitado mis abuelitxs.
Ah sí. Volviendo a que creía que me salvaba con la 2da herencia recibida en la vida. Pero no.
Si al Nonito no lo cuento pues la fortuna que me dió me la dió en vida durante décadas, sobre todo a partir de 1997, con una alegría bárbara.
Mi viejito querido.
Plus no teniendo demasiado sino todo el orto del mundo va la vida y pum me tira por la cabeza DOS herencias más.
Las dos las tramité yo, claro está. 2016/2017 y 2024.
Aun así, imposible vivir de las herencias recibidas. Hay que trabajar.
LRPTM.
La 3ra herencia a recibir será la materna, la de mi madre. Una que decidí hace muuucho tiempo no hacer, no encargarme, ni recibir.
Esa herencia la rechacé hace muchísimos años, en honor a ese pibe de diecis/veintis muy jovencito que le decía mi madre todo el tiempo que estaba con algún problema mental (o recibido de terceros) como podían ser sus hijos, or whatever, el viejo y famoso:
"A vos te voy a desheredar" me dijo mil veces aquella mujer que me dió la vida. Y que tantissimas veces me había ayudado en la vida.
De mil formas. Las más de las veces complotando detrás mío sin decirlo en voz alta. Se había cansado de decirlo bah!
A mayor fortuna, protección, amor y oportunidades me daban mis abuelitxs, mayor era su odio contra mi persona y aquellxs, que no eran pocos aunque te parezca hoy, lxs que me esponsoreaban la vida.
Creo y repetí mil veces, escribí mil veces aquí en este blog, que el odio visceral de mi madre no comenzó @ 1997 con la propiedad @ Floresta que nos habían facilitado Lxs Nonitxs -y que años más tarde fue la semillita del Dpto. De Liniers @ 2011 que me compraron mis abuelitxs-, sino en el invierno de 1996 cuando le fuimos a anunciar que nos casaríamos, que estábamos comprometidos y ella era la primera que se enteraba (bah! Ya lo sabía Victor que estaba justo ese finde con nosotrxs en La Quinta de Rodriguez... 😬) y que estaba embarazada mi novia de hacía ya 4 años. No solo eso: también le anuncié, le anunciamos con un orgullo bárbaro que la criatura que aún no sabíamos claro está su sexo, tendría el doble apellido tal como hizo ella.
Para qué!
Ahi fue cuando se apareció con el cuchillo de carnicero enorme, ese viejissimo que siempre había estado en los cajones de la cocina. Y que yo sepa jamás jamás había sido empuñado contra nadie que yo sepa.
Y mi madre me lo puso en el cuello nomás presionando, no en el aire haciendo de cuenta que. Y los ojos rojos de rabia. Y los labios resecos con la comisura blanca. Y los gritos de una persona que no está bien del bocho.
Lo que debía ser un momento de alegría y festivo, todos kumbaya y abrazándonos de alegría se había transformado asi like that en un segundo en una peli de terror.
No me imagino even today la cara de Viviana, qué habrá sentido? Wow. Ya embarazada, ya ese otro corazón formándose inside that womb.
Ese terror repentino, ese cortisol por las nubes que yo le elevé infinitas veces a my exWife, ese que te acorta los telomeros por lo tanto la longevidad. Ese.
Como imaginarás, he tenido a la mejor mastermind en cortisol, y yo fui un alumno ejemplar. Un padawan que ya a los diecis era un jedi del sadismo, la frialdad y la neurosis.
En fin. Yo la había visto "loca de remate" por mil temas desde que recuerdo (o sea a mediados de los 80s), y que nunca entenderé del todo, pero que sí viví bien a pelo junto a ella, pero nunca o casi nunca como en esa jornada. Se sacó de tal manera que creí que me mataría. Pobre mujer. Si tengo mil vidas woman!
No pudiste, ni podrás jamás.
Me dió miedo aquella vez, sí. Super sí.
Pero le temía desde niño, y no fue la última vez.
En fin. Pasé con mi madre cosas mucho más ultra jodidas antes y después de esto que relato. Asi que tranca. A no exagerar.
En fin. Su herencia, o sea mi parte, la doné en vida hace años a sus nietxs favoritxs. Esos 3 herederxs que supe criar y acompañar durante 15/17 años según el caso.
No se vos. Yo no quiero la herencia materna at all. No es y se ve que nunca estuvo destinada a ser para mi. ✅️
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